Mi trabajo me permite vivir el momento de la elección de las personas que van a comprar una casa. Veo su ilusión y su nerviosismo. Su preocupación y sus temores. Su ansiedad y su inquietud. Pero en mi última visita, además, también he visto la ternura de una hija hacia su padre.Un chica joven, simpática, que con toda la emoción del mundo buscaba una casa perfecta para ella y para su padre enfermo que necesitaba sus cuidados. Cuánta luz en esa mirada, qué corazón más hermoso el de esa hija que solo buscaba el mejor lugar del mundo para que su padre enfermo estuviera cómodo y feliz...Conmovedor. Ojalá tengan suerte y los astros se alineen como se merecen los dos...