Estos días estoy disfrutando de un viaje intenso a Madrid.Tres dias para visitar a mis hijas y recorrer esta preciosa ciudad, que luce impresionante para terminar el año y darle la bienvenida al 2024.
Mis hijas han padecido la carestía de la vivienda en esta ciudad.Ya no se paga por un piso, se paga por una habitación, y es absolutamente disparatado lo que se puede llegar a cobrar por un piso en buenas condiciones en un barrio normal, con lo indispensable para vivir y poco más.
Me pregunto hasta qué punto los arrendadores están dispuestos a llegar, cobrando cifras desorbitadas y aprovechándose de chavales que estudian o trabajan, que son jóvenes y están intentando abrirse camino, esforzándose y trabajando muy duro.
Es la ley de la oferta y la demanda, si.Pero ¿dónde quedan los escrúpulos de quienes piden 400, 500 ó 600 euros por habitación? parece que todo vale y que no hay límite.
Me parece un abuso y una estafa.
Se aprovechan de sus circunstancias y no parece que se pueda poner freno a esta situación.
Mientras tanto, los jóvenes ven mermada su capacidad adquisitiva y destinan el grueso de sus ingresos a pagar una renta por la parte alícuota de la vivienda que les han cedido.
Abusan de ellos, abusan de sus familias e inflan el precio de mercado de la vivienda, con las consecuencias nefastas que eso tiene para el acceso de la gente joven y de todos en general a una vivienda digna.
Me indigna y me apena.Cuántos de esos chavales habrán tenido que renunciar a sus estudios y a sus sueños por la especulación y ambición de quienes no tienen el menor reparo en cortar sus alas si no están dispuestos a pasar por el aro de su ambición desmedida.
¿Es razonable cobrar 1.600 euros por pisos normales, en barrios normales, de gente normal y para gente normal?
¿Tendrán hijos? yo no lo puedo entender.
Madrid,eso si, siempre acogedora y hermosa.
Renacer. Hace dos años inicié un camino nuevo. Hace dos años desplegué mis alas y emprendí el vuelo, y aquí sigo, planeando, buscando, cogiendo velocidad y batiendo mis alas. Dos años después parece que han sido muchos más, reinventarse y construirse una nueva vida pasados los 50 no es tarea fácil, pero a pesar del miedo y la angustia iniciales, empiezo a sentirme cómoda viendo el mundo desde mi nuevo cielo. Es duro coger el timón de tu vida, duro y apasionante. Estaba perdida, desubicada, vencida, pero supe rodearme de gente muy valiosa que me enseñó a volar...y aquí sigo, aprendiendo a vivir la vida tomando mis propias decisiones y trabajando mucho, estudiando mucho, luchando mucho y a veces también, disfrutando mucho de verme crecer, transformarme, evolucionar, pasar de oruga a mariposa, en un recorrido lleno de retos y desafíos, a veces angustioso y a veces muy motivador. Soy una mujer que en la madurez de su vida, cuando parecía que ya estaba todo hecho, ha decidido ser lo ...
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