Llega Navidad y a todos nos embarga la melancolía, da igual lo acompañados que estemos, siempre falta alguien.
Las cocinas se llenan de olores a hogar, de platos que solo se preparan en estos dias, caldos, cremas, asados y dulces navideños.
No todos los hogares tienen el mismo menú, pero casi todos el mismo deseo de compartir y de celebrar.
Las Navidades en mi infancia eran entrañables, mi abuela Lola se encargaba de todo, todavia hoy la puedo recordar haciendo miles de albóndigas y la gallina en pepitoria.No importaba cuantas previsiones hiciera, habia comida para varios dias.
Caldo de gallina, cardos en salsa o rosquillas de vino.Todo delicioso.
Pero lo mejor era su sonrisa, daba igual lo cansada que estuviera, allí estaba ella feliz de cocinar para todos.
Mamá también era buena cocinera, y aunque no le gustaba la Navidad, intentaba disfrutarla sobre todo con sus nietos pequeños.En mi casa siempre ha habido regalos maravillosos, los niños eran sagrados para ella.Los suyos y los de los demás, todos.
Ahora ellas no están, pero yo las recuerdo con todo mi amor, porque ahora más que nunca reconozco el esfuerzo que hacian, lo mucho que trabajaron y que lucharon por su familia.
Hoy muchos pasarán las Navidades en hogares nuevos, yo misma estreno Navidad en mi nueva casa.Otros la pasarán por ultima vez en su casa, porque el año que viene vivirán en otro sitio.
La vida va y viene, las circunstancias cambian.
Otros muchos, demasiados, no tienen hogar, ni familia ni un un menu de Navidad.No tienen nada.
Mis recuerdo para todos, para los que tienen la suerte de tener una gran familia y los que han elegido estar solos, para los que compartieron mesa conmigo y para los que me faltan, para los que son afortunados y para los que la vida les ha sido injusta.
Todos merecemos una Feliz Navidad, y aunque son tiempos de añoranza y nostalgia, de pena y de tristeza por los que no están, tenemos que dar gracias a la vida porque les tuvimos con nosotros, y alla donde estén, nos tenderán sus brazos para darnos un abrazo infinito y recordarnos que un dia estuvimos juntos, comiendo albóndigas y regalándonos sonrisas, cantando y queriéndonos mucho y ese recuerdo para mi, es suficiente.
Feliz Navidad.
Renacer. Hace dos años inicié un camino nuevo. Hace dos años desplegué mis alas y emprendí el vuelo, y aquí sigo, planeando, buscando, cogiendo velocidad y batiendo mis alas. Dos años después parece que han sido muchos más, reinventarse y construirse una nueva vida pasados los 50 no es tarea fácil, pero a pesar del miedo y la angustia iniciales, empiezo a sentirme cómoda viendo el mundo desde mi nuevo cielo. Es duro coger el timón de tu vida, duro y apasionante. Estaba perdida, desubicada, vencida, pero supe rodearme de gente muy valiosa que me enseñó a volar...y aquí sigo, aprendiendo a vivir la vida tomando mis propias decisiones y trabajando mucho, estudiando mucho, luchando mucho y a veces también, disfrutando mucho de verme crecer, transformarme, evolucionar, pasar de oruga a mariposa, en un recorrido lleno de retos y desafíos, a veces angustioso y a veces muy motivador. Soy una mujer que en la madurez de su vida, cuando parecía que ya estaba todo hecho, ha decidido ser lo ...
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