Hoy he visitado el Palacio de Liria, en Madrid.
Tuve la ocasión de visitar el Palacio de Las Dueñas en Sevilla hace un año y tenia mucha ilusión por conocer la residencia oficial de La Casa de Alba.
Ha sido una visita muy agradable y me he quedado impresionada ante tanta belleza.
Siempre que tengo la oportunidad de entrar en edificios históricos, palacetes y palacios, me pregunto cómo sería la vida cotidiana en esas casas.
Son lugares privilegiados en los que la vida diaria transcurria de forma muy distinta a como la vivimos hoy.
Es increible la capacidad del ser humano para adaptarse a cualquier tipo de vivienda dependiendo de muchos de factores:La situación geográfica, el clima o la época histórica determinan nuestra vivienda.Desde los iglús a las tiendas indias, las cabañas, los castillos, los palacios medievales o los pisos de 60 metros cuadrados.En todos habitan seres humanos, familias que tienen su hogar en diferentes construcciones que les dan seguridad y cobijo.
El Palacio es maravilloso, el edificio, la decoración, la historia...
Pero como cualquier casa, lo que de verdad importa es que quien lo haya habitado haya sido feliz.Esto en este caso lo desconozco, obviamente.
Vivir y ser feliz no depende de las comodidades o lujos de la vivienda en si, siendo esto también importante.Vivir bien y tener una vida plena depende de que hayas sido capaz o no de construir un hogar sólido, con fuertes pilares y levantado con amor y dedicación.
La vida en Palacio o en un pequeño inmueble puede ser igual de hermosa o desgraciada.Piedra, madera, hormigón o tela, es indiferente.Es lo que respira en ese lugar lo que lo convierte en un hogar...o no...
Renacer. Hace dos años inicié un camino nuevo. Hace dos años desplegué mis alas y emprendí el vuelo, y aquí sigo, planeando, buscando, cogiendo velocidad y batiendo mis alas. Dos años después parece que han sido muchos más, reinventarse y construirse una nueva vida pasados los 50 no es tarea fácil, pero a pesar del miedo y la angustia iniciales, empiezo a sentirme cómoda viendo el mundo desde mi nuevo cielo. Es duro coger el timón de tu vida, duro y apasionante. Estaba perdida, desubicada, vencida, pero supe rodearme de gente muy valiosa que me enseñó a volar...y aquí sigo, aprendiendo a vivir la vida tomando mis propias decisiones y trabajando mucho, estudiando mucho, luchando mucho y a veces también, disfrutando mucho de verme crecer, transformarme, evolucionar, pasar de oruga a mariposa, en un recorrido lleno de retos y desafíos, a veces angustioso y a veces muy motivador. Soy una mujer que en la madurez de su vida, cuando parecía que ya estaba todo hecho, ha decidido ser lo ...
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