El asesor inmobiliario, en general, no tiene buena imagen.
Es triste reconocerlo
para los que nos dedicamos a esto, pero es la verdad.
En todos los sectores hay
profesionales que no hacen bien su trabajo, que no cumplen con el código ético
que se debe respetar.Pero en el nuestro, no se si injustamente o no, parece que
hay más.
Yo invitaría a que pudiera observarse todo el trabajo que hay detrás de
cada operación, lo mucho que cuesta captar una vivienda, las llamadas que hay
que hacer, los conocimientos que se deben tener, de Derecho, de Urbanismo, de
RRSS, de Legislación, de Informática, de Economía, de Fotografía, decoración o
arquitectura...así quizás se valorase más lo que hacemos.
En un sector altamente
competitivo, hay que ser muy trabajador, muy constante y muy tenaz para
dedicarse a esto. Quisiera que se conociera también cómo se comportan
determinados clientes, no todos, afortunadamente, pero sí algunos. Nuestra mala
prensa nos precede y me parece muy injusto para los que queremos hacer las cosas
bien, para los que somos profesionales serios y competentes.
En este mundo que avanza tan
rápido, en el que la situación política y económica es tan incierta, el trabajo
del Asesor Inmobiliario es realmente complicado. Motivarse y no desistir.Esa es
la clave, supongo.
Gestionamos patrimonio,asesoramos legalmente,manejamos las
Redes Sociales, conocemos todo tipo de aplicaciones informáticas, tenemos
conocimientos de decoración y hasta de construcción y además debemos tener dotes
sociales y comunicativas.
Creo que merecemos el mismo respeto que cualquier otro
profesional.Y la misma consideración. Buscamos propiedades que pertenecen a una
persona o una familia,que serán el hogar de alguien, negociamos duramente para
defender los intereses de las partes, mediamos y solventamos todo tipo de
escollos, de orden jurídico y económico y hasta a veces de tipo personal.
Nuestro trabajo es apasionante, pero días como el de hoy, bastante ingrato.
A
veces trabajar duro no es suficiente.
Renacer. Hace dos años inicié un camino nuevo. Hace dos años desplegué mis alas y emprendí el vuelo, y aquí sigo, planeando, buscando, cogiendo velocidad y batiendo mis alas. Dos años después parece que han sido muchos más, reinventarse y construirse una nueva vida pasados los 50 no es tarea fácil, pero a pesar del miedo y la angustia iniciales, empiezo a sentirme cómoda viendo el mundo desde mi nuevo cielo. Es duro coger el timón de tu vida, duro y apasionante. Estaba perdida, desubicada, vencida, pero supe rodearme de gente muy valiosa que me enseñó a volar...y aquí sigo, aprendiendo a vivir la vida tomando mis propias decisiones y trabajando mucho, estudiando mucho, luchando mucho y a veces también, disfrutando mucho de verme crecer, transformarme, evolucionar, pasar de oruga a mariposa, en un recorrido lleno de retos y desafíos, a veces angustioso y a veces muy motivador. Soy una mujer que en la madurez de su vida, cuando parecía que ya estaba todo hecho, ha decidido ser lo ...
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