La compra de una casa es un tema delicado, compromete la economía familiar y es un cambio en la situación vital.Hay que pensárselo bien.
Es normal que haya dudas.
Dudas, preocupación, incertidumbre,ciertos temores...todo comprensible.
Siempre he pensado que la compra de tu futura casa debe ser una decisión tomada con el corazón.Tienes que entrar en la vivienda y que te emocione, que te visualices en ella, que pienses que es la mejor opción posible para tu familia y para ti.
Imaginarte en esa casa, ver tu futuro entre esas paredes.
Es normal tener dudas, pero hay que entender que hay unos propietarios que están esperando una respuesta y esa respuesta a veces tarda demasiado.
En el juego de la negociación se utilizan varias estrategias y una de ellas es demorar la decisión con la finalidad de minar la paciencia del vendedor.
Es lícito intentar rebajar el precio, pero no está bien jugar con las ansiedades o necesidades de los demás.
Es desconcertante el comportamiento de algunas personas, no me gusta en general ese juego, pero hay casos en los que no solo no me gusta, sino que me parece una falta de respeto.
No todo vale, ni en la compra de una vivienda ni en la vida.
Hay líneas que no se pueden pasar, normas de conducta que debemos seguir y códigos éticos que tenemos que respetar.
Cuando algo nos gusta, nos interesa, lo compramos o no, pero no jugamos a dejar pasar el tiempo y desesperar al vendedor y al asesor, buscando agotar su paciencia y conseguir un mejor precio.
Hay que ser considerados, pensar en la otra parte y entender que jugar con el tiempo y los sentimientos de los demás, no está bien.
Más respeto y seriedad, por favor.
Que el tiempo de todos, es igualmente valioso.
Comentarios
Publicar un comentario