Esos locos bajitos, como decia Serrat, son los "monstruos" de nuestras casas.
Esos que lo invaden todo, que todo lo ocupan y que todo lo llenan.
Nuestros hijos son esos por los que elegimos una u otra casa, en función siempre de sus necesidades.
Hoy me he encontrado con un dibujo en un cuarto infantil, en la puerta en concreto, que decía "El monstruo de la casa vive aqui"...
Me ha encantado.
En esa misma casa, había muchas fotografías, muchisimas, de unos preciosos niños fotografiados muy probablemente por su padre.Se puede intuir la mirada paterna en una fotografía infantil, cuando lo que se ve es todo ternura y belleza, gestos cotidianos y complicidad.
En esa casa se respiraba arte, cultura y niños...niños muy queridos...
Las casas nos dicen cosas de sus habitantes, nos dicen qué les gusta, cual es su estilo de vida y qué
es lo que realmente les importa.
En la de hoy, los peques lo ocupaban todo...esos "monstruos bajitos" que lo son TODO para nosotros...
Renacer. Hace dos años inicié un camino nuevo. Hace dos años desplegué mis alas y emprendí el vuelo, y aquí sigo, planeando, buscando, cogiendo velocidad y batiendo mis alas. Dos años después parece que han sido muchos más, reinventarse y construirse una nueva vida pasados los 50 no es tarea fácil, pero a pesar del miedo y la angustia iniciales, empiezo a sentirme cómoda viendo el mundo desde mi nuevo cielo. Es duro coger el timón de tu vida, duro y apasionante. Estaba perdida, desubicada, vencida, pero supe rodearme de gente muy valiosa que me enseñó a volar...y aquí sigo, aprendiendo a vivir la vida tomando mis propias decisiones y trabajando mucho, estudiando mucho, luchando mucho y a veces también, disfrutando mucho de verme crecer, transformarme, evolucionar, pasar de oruga a mariposa, en un recorrido lleno de retos y desafíos, a veces angustioso y a veces muy motivador. Soy una mujer que en la madurez de su vida, cuando parecía que ya estaba todo hecho, ha decidido ser lo ...
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