Estrenar una casa, es estrenar una nueva vida.
El comienzo de una etapa diferente en la que se empieza a contar desde cero.
Hoy he visto esa ilusión en dos jóvenes clientes que firmaban un contrato de alquiler para iniciar una vida en común.
Qué monos, qué tiernos y qué ilusionados... me ha encantado contribuir con mi trabajo a ponerles las cosas más fáciles y ayudarles a encontrar su nuevo hogar... Y con ello ayudar también a mi clienta arrendadora, que llevaba tiempo sin alquilar el piso.
Una primera visita, solo una y todos felices.
Estos encuentros tan redondos parecen magia.Y a mi me encanta que con mi trabajo solucione dos necesidades diferentes en personas que no se conocen.Esa casa, era para esa pareja.
Y esa pareja de jóvenes que tienen tanto por vivir, estaban destinados a vivir en ese preciosa casa.
Y yo en medio de las dos partes, contribuyendo al acuerdo, aproximando posturas, confiando en que todo irá bien y creando seguridad y certeza jurídicas.
Confianza y seguridad.Esas son las palabras clave.Y conseguir eso, es muy fácil y muy difícil a la vez.
El problema de los alquileres en España es muy serio.Tanto que hay que redactar un contrato detallado y muy riguroso,
escrupuloso incluso, diria yo.
Espero que les vaya muy bien a estos jóvenes inquilinos, que la propiedad descanse tranquila y que su relación contractual sea larga y duradera.
Un alquiler no tiene que ser algo traumático, hay que procurar que dejemos de ver esa posibilidad como una pesadilla para las partes.Es una solución magnífica para un caso como este y el miedo o la incertidumbre no nos tienen que hacer temer nada.Entre personas responsables y serias, todo tiene que ir bien Y si no es así, está la Ley para poner orden.
Suerte para estas dos familias, que han puesto todo de su parte para entenderse.
Gracias, T. B . y A.
Renacer. Hace dos años inicié un camino nuevo. Hace dos años desplegué mis alas y emprendí el vuelo, y aquí sigo, planeando, buscando, cogiendo velocidad y batiendo mis alas. Dos años después parece que han sido muchos más, reinventarse y construirse una nueva vida pasados los 50 no es tarea fácil, pero a pesar del miedo y la angustia iniciales, empiezo a sentirme cómoda viendo el mundo desde mi nuevo cielo. Es duro coger el timón de tu vida, duro y apasionante. Estaba perdida, desubicada, vencida, pero supe rodearme de gente muy valiosa que me enseñó a volar...y aquí sigo, aprendiendo a vivir la vida tomando mis propias decisiones y trabajando mucho, estudiando mucho, luchando mucho y a veces también, disfrutando mucho de verme crecer, transformarme, evolucionar, pasar de oruga a mariposa, en un recorrido lleno de retos y desafíos, a veces angustioso y a veces muy motivador. Soy una mujer que en la madurez de su vida, cuando parecía que ya estaba todo hecho, ha decidido ser lo ...
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