Son familia.Les adoptamos, les cuidamos, les queremos, nos sacrificamos por ellos, forman parte del paisaje de nuestra casa, sus movimientos, sus sonidos, sus caricias, su olor...todo está presente en nuestro hogar, hasta el punto de que no concebimos nuestra casa sin su presencia ni sus latidos...
Las mascotas, todas y en especial los perros, determinan la elección de nuestra casa, destinamos un lugar para su descanso y para sus juegos, intentamos protegerles y darles el bienestar que merecen, limpiando más, trabajando más, sacrificando nuestra propia vida para que la suya sea más feliz...los hogares con perros son más completos, más bulliciosos y más felices, sin duda.
Pero luego llega la parte amarga, cuando vas viendo que aquél pequeño cachorro regordete que llegó a tu casa para llenarla de amor y vida se hace viejo e intuyes que el final está cerca y por duro que sea, dejar ir es también una forma de amar, quizá la más generosa de todas...
Amamos a nuestros perros y gatos porque son FAMILIA, porque nuestras vidas son más plenas y más felices compartiéndolas con ellos, hasta el punto de que sacrificamos nuestra propia vida por arañar algo más de tiempo y seguir teniéndoles a nuestro lado...
Yo visito muchas casas, en unas hay perros o gatos, pájaros o gusanos de seda, chinchillas y hasta reptiles...
Hay quien prefiere un piso bajo solo para que su perro pueda vivir bien, en un precioso jardín, otros están visitando una casa y ya están pensando si su gato se podrá escapar por tal ventana...
Yo adoro a mis perros, a los que he tenido, a los que perdí y a los que tendré que dejar ir...
Estaré hasta el final con ellos, hasta el último segundo y cada día de mi vida estaré agradecida por la bendición de haberles querido y de que ellos me quisieran...porque su compañia y su fidelidad son de las cosas más bonitas de la vida...
A.y T.
T.
P.P.P.
K.O.A.
Renacer. Hace dos años inicié un camino nuevo. Hace dos años desplegué mis alas y emprendí el vuelo, y aquí sigo, planeando, buscando, cogiendo velocidad y batiendo mis alas. Dos años después parece que han sido muchos más, reinventarse y construirse una nueva vida pasados los 50 no es tarea fácil, pero a pesar del miedo y la angustia iniciales, empiezo a sentirme cómoda viendo el mundo desde mi nuevo cielo. Es duro coger el timón de tu vida, duro y apasionante. Estaba perdida, desubicada, vencida, pero supe rodearme de gente muy valiosa que me enseñó a volar...y aquí sigo, aprendiendo a vivir la vida tomando mis propias decisiones y trabajando mucho, estudiando mucho, luchando mucho y a veces también, disfrutando mucho de verme crecer, transformarme, evolucionar, pasar de oruga a mariposa, en un recorrido lleno de retos y desafíos, a veces angustioso y a veces muy motivador. Soy una mujer que en la madurez de su vida, cuando parecía que ya estaba todo hecho, ha decidido ser lo ...
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