Este año que se acaba ha sido quizá el más difícil de mi vida. Ha sido el año en el que he perdido a mi madre. Las madres son hogar, son consuelo,son cobijo y son Amor. La sensación de orfandaz es difícil de describir. Mi madre no fue una madre convencional, pero me enseñó lo más importante, me enseñó lo que es ser valiente, ser luchadora y superarme en la adversidad. Ella no se rindió nunca.Ni siquiera al final.Luchó y peleó muchísimo, incluso cuando estaba todo perdido. Cuando pierdes a tu madre y ya no puedes ir a su casa cuando la necesitas, te sientes perdido, tienes tu casa, pero no es la casa de Mamá, a la que acudir cuando necesitas su abrazo. Este año ha sido durísimo, de principio a fin, solo espero que el 2024 me ayude a superar la pena infinita que siento... Abrazad y besad a vuestras madres mientras podáis, yo dejé de abrazar a la mía en el 2023... Feliz Año Nuevo.