El acceso a una vivienda digna, es un derecho constitucional, pero desgraciadamente, no todos pueden tener una casa bonita y confortable. Me sorprende enormemente que en ocasiones, pocas pero significativas, los posibles compradores pongan objeciones absurdas cuando visitan un inmueble. Cuando tantas personas en el mundo viven en casas que ni siquiera reunen las condiciones mínimas de salubridad, me indigna ver cómo quien puede comprarse un magnífica casa, le pone defectos donde no los hay. Es cierto que la compra de una casa es un esfuerzo importante y que hay que exigir que las cosas estén bien, pero de ahí a caer en exigencias estúpidas, preguntas absurdas y esnobismos varios, hay un paso. Unos rechazan lo que otros no pueden ni soñar.Injusticias de la vida. No lo entiendo.Mi incomprensión más absoluta a quien desprecia lo que la mayoría desearía tener.No saben lo afortunados que son...y los desgraciados que hay por el mundo sin un techo donde cobijarse...